domingo, 24 de octubre de 2021

OTROS TITULOS DEL AUTOR

SANFELIZ EL CAMINAR DEL EMIGRANTE


Esta novela, basada en hechos y personajes reales, nos muestra la cara de una emigración diferente a la del “indiano” que hizo fortuna: la de los “reclamados” que no la hicieron, pero que sí contribuyeron a que otros la hiciesen. Es la historia de los emigrantes que consumieron y consumen su existencia en la añoranza del regreso, que nunca hacen por miedo a ser juzgados de fracasados.

          No es una novela histórica, sino una biografía novelada, que tiene lugar en un interesante periodo histórico del siglo XX, donde los hechos esenciales han sido realidad vivida por su protagonista, y la conexión de los mismos, ficción necesaria, donde los sentimientos y el amor tienen un lugar preferente.

          Esta primera parte de SANFELIZ EL CAMINAR DEL EMIGRANTE, finaliza con el estallido de la guerra civil española. La segunda parte, SANFELIZ MEMORIA SIN IRA, abarca toda la guerra civil y los primeros años de la postguerra. 

 MÁS ALLA DE LAS FRONTERAS

La emigración de España hacia América no siempre ha sido la de los indianos que regresan con fortuna; generalmente, al drama de la ida, al cabo de un tiempo, había que yuxtaponer el drama de la vuelta, que casi nunca ocurría, precisamente por esto, por no haber logrado fortuna.
En esta obra se dan la mano las dos emigraciones, la de América y la de Europa.
Se desarrolla en una aldea asturiana, con el personaje protagonista ausente, porque está emigrado, pero siempre presente. La casona, el molino, la fuente, la romería, también son protagonistas, lo que nos permite ubicar la acción en nuestra propia aldea.
Luis emigra a América forzado por la necesidad. En la aldea queda Marta, su novia, que ayuda a la madre, viuda, en las tareas del molino, único sustento de la familia,   y sus amigos de la Casona Miguel y Marga, que se ven obligados a ocultar esta amistad a su madre, Doña Ana, la matriarca de la Casona, que no solo domina a sus hijos sino también a su marido, Don Rosendo y al sumiso criado Camilo, lo que dificulta que Miguel y Marga puedan socorrer a su amiga en las duras vicisitudes que le esperan en los próximos años sin noticias de Luis desde América. Este drama mantiene la intriga hasta el final donde se da un desenlace inesperado, aunque muy real conforme a los cánones de la emigración de la época. Quizás sean estos tintes de realidad lo que hace el lector se decida preferentemente por esta obra.
ENTRE DOS JUVENTUDES
Drama en dos actos. La acción se desarrolla en el Avilés recientemente industrializado de 1967, con un cruce de juventudes que viven en mundos muy distintos: la del Club Náutico de Salinas, con asentamiento veraniego en chalets de lujo, y la del Avilés industrial, hijos de trabajadores venidos de la España profunda, de hambre y de miseria, y de las más atávicas tradiciones; una juventud que vive en medio de la del Club Náutico y de aquella otra que arranca adoquines en el París del 68. Estos ingredientes se condimentan con los tintes de una historia policíaca, para resolver un… ¿crimen?… en los acantilados de Salinas, hoy La Peñona, museo de las Anclas.
“Mañana”…, tan cerca y tan lejano…, siempre tan desconocido.
Un accidente marca las vidas de los personajes de este drama, sumergiéndolos en el “valle del silencio” del protagonista desde el momento que cae en coma. Su madre y Estela lo viven trágicamente, la una con el dolor de madre que pierde a su hijo y la otra con el dolor de quien ama sin ser correspondida. Los demás personajes, Marga, su hermana, y Ana, su novia, lo viven con diferente resignación, amparadas por un silencio que les conviene. Pero la investigación de un joven doctor, saca a Enrique del valle del silencio y la nueva realidad desenmaraña sus vidas.
En la primera mitad del siglo pasado, los viajes transatlánticos se hacían fundamentalmente por mar, lo que les imprimía un cierto halo de misterio, permitiendo en sus quince días de travesía vivir las más intensas experiencias vitales, como ocurre en este viaje Buenos Aires-Londres.
Jaime, desde su aldea, un pueblo pesquero en la costa astur-occidental, ansiaba ampliar fronteras más allá del alcance del viejo cascarón de los barcos de pesca  amarrados en el diminuto muelle de su pueblo,  y lo hizo enrolándose en un trasatlántico que hacía la ruta desde el Atlántico-Norte al Atlántico-Sur.
Quería conocer mundo, tratar gente… y lo hizo a lo largo de varias travesías en trasatlánticos de la misma naviera. Pero tras lo vivido en este último viaje en el DIMIFRAU, no como protagonista sino como testigo, su decisión fue firme: desembarcaría y regresaría a su aldea. No lo hubiera hecho si los servicios prestados en el buque fuesen como camarero de tercera clase, pero al salir de Buenos Aires lo destinaron a Cabin-Class (primera clase), al servicio personal de un viejo Senador Uruguayo, un Lord inglés y su sobrino, y un joven matrimonio argentino de la alta sociedad.
Pasión, misterio  y amor, con ingredientes de conciencia social que provienen de segunda y tercera clase a través de Andrés y Mila, son el hilo conductor de un drama que finaliza en tragedia.
La globalización no es solo “cosa de la moda”, afecta por igual a la moda, a las costumbres, al consumo, a la moral, a la política y…, hasta la crisis se globaliza, aunque no para todos de igual modo.
En esta obra, EAAAO es la conciencia globalizada de los cinco continentes.
Se trata de una representación teatral  que intenta plasmar la voz de los indignados de la sociedad, algo que no es entendido por parte del público que interrumpe la función, aprovechando  entonces el director el caos para invitar a los enfrentados, en pro y en contra, a que suban al escenario.
Quizás ésta sería hoy una buena solución, subir al escenario a los “espectadores” de la indignación para que pudieran experimentar por sí la realidad de los que protestan,  los que están en paro, los que sufren la injusticia de estar sin techo… etc., porque el ponerse en el lugar del otro, aunque sea solo durante el tiempo de una representación,  abriría el corazón.
Pero la realidad no es así, ni en la obra tampoco, los espectadores-actores terminan por vivir, en el futuro, como esperpénticos personajes del pasado, convertidos en patética realidad de los despojos de la insolidaridad y la incomprensión, y esto en nuestro continente o en cualquier otro, ó en todos a la vez, pues no en vano las guerras del último siglo han tenido el calificativo de “mundiales”.
Esta obra fue escrita en el año 68, el año del mayo francés, cuando los jóvenes de mi edad en España hacíamos la mili, y las perspectivas de trabajo las teníamos allende nuestras fronteras, lo mismo que las posibilidades inmediatas de libertad, quizás todo ello causa de la atmósfera de asfixia en que viven los personajes de la obra, tanto durante el primer acto como en el segundo.
Este sketch fue escrito en la travesía Buenos Aires-Barcelona, a finales del 65, a bordo del Cabo San Roque, para participar en la fiesta del paso del ecuador.
Nada más salir del puerto de Buenos Aires, los cuatro compañeros de camarote concebimos la idea de hacer algo para la principal fiesta de abordo; entre nosotros había un muchacho chileno que fue el que aportó la idea de llevar al papel, en forma de skecht, una historieta que se contaba a modo de chiste en su tierra. La tarea de plasmarla en el libreto me la encomendaron a mí, así como la dirección, aunque ellos fueron los encargados de representar el skecht, lo que resultó un éxito pues también interpretaron el papel femenino.
Para que la interpretación tuviera un mayor realismo, en cuanto a cadencias, acento y expresiones, ya que solo uno de los  intérpretes era chileno, en el libreto se intentó plasmar el modo de pronunciación, con sus dejes, para el papel de Audilio, ya que lo iba hacer el compañero gallego, lo cual también fue un acierto por la mezcla de los dos acentos: el gallego con el de guaso ó campesino chileno.
Aunque descripto como relato, se trata mas bien de un cuento-relato; cuento respecto a la parte de ficción utilizada como vehículo para contar la historia, y relato en cuanto a lo realmente vivido por un matrimonio español que emigró a Uruguay en los años sesenta.



No es un libro de cuentos al uso, pues se trata de relatos, cuentos, vivencias, historias… sugeridas por la insistencia de mis nietas, a la hora de pedirme que les relate cuentos; nacen, además, por el interés por conocer sus raíces, y los lugares citados en esas narraciones.




COLECCIÓN: TEATRO DE JUVENTUD

En este libro se recopilan las cinco obras de teatro publicadas anteriormente: MAS ALLA DE LAS FRONTERAS, ENTRE DOS JUVENTUDES, EL VALLE DEL SILENCIO, EL GRAN EAAAO Y EXTRAÑO PASAJERO.

En este libro se recopilan cinco obras de teatro escritas en la década de los años sesenta del siglo pasado. Recogen esencialmente la problemática de los jóvenes de entonces, especialmente manifestada en la emigración a Sudamérica, tanto por motivos políticos como económicos.

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miércoles, 20 de octubre de 2021

CORRESPONDENCIA EN LAS NOVELAS DE LA SERIE "SANFELIZ"

 CUANDO LOS "EMAIL" ERAN CARTAS DE PAPEL Y PLUMA.


Hoy vivimos en el tiempo de la inmediatez, pero no hace tantos años, bueno sí algunos, cuando NUEL, con dieciséis años, hizo su primer viaje trasatlántico, las cartas, y por tanto las noticias, llegaban a su destinatario al cabo de más de un mes.
Recién publicada la novela SANFELIZ MEMORIA SIN IRIA, veo conveniente rescatar las cartas que NUEL escribió en la primera novela SAN FELIZ EL CAMINAR DLE EMIGRANTE, porque servirán al lector como nexo entre las dos.
SANFELIZ EL CAMINAR DEL EMIGRANTE

CARTAS EN NUEL SANFELIZ EL CAMINAR DEL EMIGRANTE

(Pag.95) Querida Alicia:

Antes de llegar a Santo Domingo me dispongo a finalizar esta carta, porque quiero que sepas que no hay nada que me haga olvidarme de ti, al contrario, todo te hace presente: el cielo azul inmenso del Océano Atlántico mirándome, como lo hacían tus ojos azules en el comedor, en el tranvía, en Begoña, en el Cerro Santa Catalina, en el muelle del Musel; los rojizos rayos del anochecer, envolviendo el horizonte, como envolvían tus cabellos pelirrojos el horizonte de tus senos, solo al alcance de mi imaginación; y tus pecas, las pecas de tu cara, las que recorrí una a una con mis labios, conduciéndome a la dulzura de los tuyos, esas pecas que las veo en todo, y principalmente en las gotas de agua que salpican los ventanales donde se me refleja tu rostro constantemente.

Dirás que soy exagerado, o muy romántico, pero me quedo corto, mi amor por ti no tiene límites, es como el horizonte en el océano, que no es sino el inicio de lo que sigue, y yo espero que entre nosotros lo que siga sea una vida juntos.

Ansío ya la llegada a Santo Domingo para ponerme a trabajar con mi tío, hacerme una posición y, como dice Rogelio, mandar a buscarte…

¿Sabes lo que significa esto? Que hay una forma de casarse antes de estar juntos, que se llama “casarse por poder”, así tú ya podrás viajar sola y yo te estaré esperando en el puerto.

Alicia, sé que te quiero porque me duele el respirar cuando pienso en ti, es algo que nunca había sentido antes. Y quiero que sepas que nadie me quitará ese dolor salvo tú.

Prometiste escribirme, espero que lo hagas. Me muero por saber si a ti te ocurre lo mismo que a mí, me refiero a lo de respirar, si sientes esa emoción profunda en el corazón cuando piensas en mí, como la siento yo, que hasta me parece que el corazón se me está saliendo de sitio.

He estado leyendo el libro que me regaló Cándido, ya sabes cómo piensa él, pues el libro trata de lo mismo, de cómo luchar contra la explotación de los patronos y cómo librarse del capitalismo.

Durante la lectura me acordé de Ricardo, de tu hermano pequeño, de tu madre, y de los obreros de Gijón que sufren esa explotación.

Ya, ya sé que tú prefieres que no me meta en estas cosas, pero hay situaciones como la de los caseiros que ya te expliqué, o la de los mineros, o la de los metalúrgicos de la Calzada, ante las que el libro que leo tiene toda la razón.

Pero no quiero ponerte triste con estas cosas, solo deseo que tengas esta carta para que te dé fuerza y ánimo, como a mí me da fuerza y ánimo tu foto, la cual miro y remiro todos los días. En esta, no puedo mandarte una foto mía porque pienso echarla al correo nada más llegar, y lo de hacer la foto será para días después.

Está sonando la campana para el turno de comida.

Te quiere, tuyo, Nuel.


(Pag.157) Querido Nuel:

Sé por lo que has pasado este año, pues me he hecho muy amiga de tu tía, y sé además lo que estás sufriendo por no poder acompañarme en nuestras “correrías”. Pero ya todo se acabó, las osas pueden volver a la normalidad, pues “mis pretendientes” ya están a buen recaudo, y pasear por la noche, sin peligro, es posible. Ya ves, nadie se ocupará de ti, si me pretendes o no, porque ellos…, es como si estuvieran en la cárcel, y no hizo falta la intervención de tu tía.

Recuerdo la última Noche Buena cuando paseábamos por Corrientes, ¿te acuerdas? Le he preguntado a Leonor cómo se hacen las maravillas y me dio la receta. Ya he ensayado y creo que no me salen mal.

Me gustaría que esta Noche Buena pudieras pasarla conmigo y con mi familia, pues me quedé muy angustiada cuando me dijiste que “últimamente te tocaba pasarla solo y escapando”.

Ah, y por lo del pollo, no te preocupes, en mi casa también se celebra el día de la familia, aunque, como bien sabes, nada tenga que ver con los curas.

Como no habrá tiempo para la contestación, el día 24 estaré en la estación Retiro esperando el tren de Córdoba. Si no te bajas de él, sabré que no tengo demasiada suerte en el amor.

Un abrazo de tu amiga Nuria.


(Pag.190) Querido hermano:

No sabes qué alegría más grande me has dado con tu última carta, aunque me he sentido muy triste por la pérdida de Carmela y por ello quiero enviarte mi más sentido pésame, lo mismo que de parte de Julián. Pero para no continuar con cosas tristes, paso a relatarte un poco mi vida desde que te fuiste.

Sé que estabas un poco enfadado con mi marido, por todo lo que pasó en Santo Domingo, pero te aseguro que él solo deseaba el bien para ti; quizás fue un poco duro, ya que quería que empezaras desde abajo, pero no te guarda ningún rencor porque lo abandonaste.

Somos muy felices, él liberó a San Feliz de casi todas las deudas; ahora la propiedad es del abuelo Celestino, quien, como sabes, dejó su vida intentándolo. Ahora Papá, mamá y los hermanos trabajan el caserío como verdaderos propietarios. Julián invirtió el dinero que trajo en varios negocios y nosotros, él, yo, Roberto y Amelia, y dentro de muy poco tu otro sobrino, vivimos en Galicia, muy cerca de Fonsagrada, donde regentamos un negocio. No nos hemos querido ir muy lejos de Grandas; estamos a menos de 30 kilómetros.

Sé por tía Leonor que tú estuviste muy preocupado por mí… Créeme que soy muy feliz. Lo único que siento es no poder ver más a menudo a la familia y en especial a José y a Firme; los pobres trabajan sin parar en las faenas del campo, que, como sabes, se enlazan una con otra: la siembra,  la recolección, el ganado, el mantenimiento de los viñedos, el vendimiar y el vino… Bueno, tú has pasado por ello, sabes de lo que te hablo. Además, José está aprendiendo el oficio de carpintero y Firme apunta que le gustaría ser cocinero, no sé si por la influencia de la carta de tía Leonor, que nos ha contado que eres el mejor.

Lo de padre… siguen siendo las continuas subidas a la Villa por cualquier excusa, haya feria o no, aunque ha cortado con lo de los salmones.

Mamá se ha venido a mi casa hace dos días, porque he salido de cuentas, y, cuando te llegue esta carta, ya tendrás tres sobrinos. Si es niño, José quiere ser su padrino, y que tenga su nombre.

     Mamá, aquí, está encantada porque nos llega la prensa diariamente, aunque con uno o dos días de retraso respecto a la fecha de publicación, pero puede estar mucho mejor informada que en San Feliz, así que, desde que llegó, ya está discutiendo con Julian, porque cree que, después de la dimisión de Primo de Rivera, la monarquía tiene los días contados. Ya sabes que ella ansía que llegue la democracia y piensa que solo entrará por la República.

Te echa mucho de menos porque dice que eras el único con el que podía hablar con libertad, y el único que la entendía. Yo los oigo hablar, y en lo único que están de acuerdo es en que efectivamente estamos viviendo una crisis muy sería, tanto en la ciudad, con la industria, como en el campo. Yo te diría que aquí no se ha progresado nada desde que te fuiste: los pobres siguen siendo pobres, y los que tenían dinero yo creo que tienen más. Bueno, pero este no es mi tema: yo tengo bastante con la casa y con los niños. No le digo a mamá que te estoy escribiendo porque querría continuar ella la carta y sé que nada más dé a luz te va a escribir.

Hermano, te quiero mucho, he pensado siempre en ti y te necesitaba para salir a las fiestas de los pueblos de los alrededores, algo que no pude disfrutar porque José y Firme eran pequeños y sola, o con ellos, no me dejaban. Cada año asistía a las de la Villa porque íbamos toda la familia, a las de Salime porque eran como las del caserío,  y a las del pueblo de mamá en Sanzo porque ella ponía la excusa de visitar a los parientes, lo que en cierta medida era cierto, pero yo sé que lo hacía para que pudiera divertirme.

Bueno, Roberto y Amelia ya no me dejan en paz, les parece que llevo mucho tiempo sin prestarles atención, pero no te extrañe porque solo tienen dos y cuatro años, en realidad casi dos y casi cuatro.

Recibe un fuerte abrazo de tu hermana y muchos besos de tus sobrinos. Mamá ya sabes que te quiere y te echa mucho de menos. Julián te aprecia, créeme, y me gustaría que un día os pudierais reconciliar con un fuerte abrazo.

Tuya, que te quiere. Marce


(Pag.201) Querido hijo:

Sabes cuánto te he echado de menos, por tu compañía, por tu ayuda y por tu comprensión; sin embargo, aunque no era lo que yo deseaba, el que emigrases, era lo mejor para ti...

El abuelo también te echa mucho en falta y dice, siempre para sí, aunque lo repite en voz alta, que él fue el culpable; que no todo el mundo tiene por qué marcharse, y no se perdona que la abuela se muriese sin poder abrazarte, pronunciado tu nombre con un gran dolor en el corazón.

Padre te quiere, pero ya sabes cómo es, rudo, aunque abierto y comprensivo para los de fuera y no tanto para los de casa, pero no es mala persona; se afana por sacar la casa adelante, pero los tiempos son difíciles; Marce, Julián y los niños viven en Galicia, y les van bien las cosas, pero la liquidación de los negocios en Santo Domingo no resultó como él esperaba, así que en San Feliz aún tenemos que seguir haciendo frente a los últimos coletazos de la deuda. José acaba de cumplir veinte años y trabaja de carpintero con Malio de Salime, aprendiendo el oficio, aunque ayuda en casa en todo lo que puede; y el resto de los brazos con los que podemos contar, que no son muchos, son los de Firme, que aún es un niño, los de padre, el abuelo y yo, teniendo que sacar la casería adelante, cumpliendo con lo que nos queda de deuda, pues por aquí los desahucios se están llevando a cabo sin piedad, dejando a muchas familias sin nada; ah, también seguimos contando con la ayuda de Lucas, que más que criado forma parte de la familia.

No quiero que pienses que te escribo esta para decirte que vuelvas, esa es una decisión tuya, pero deseo que sepas que aquí las cosas ya están cambiando: no es que se haya empezado a mejorar, pero si se nota la alegría de la gente, porque vamos a tener libertad para elegir a nuestros gobernantes, ¡que ya era hora!, y me gustaría que pudieras vivir con nosotros la llegada de La República.

Este año, las nieves en las sierras se están adelantando, así que también es posible que adelantemos la matanza. Hemos tenido una cosecha de vino muy buena, aunque para poder aprovechar toda la uva a su tiempo, tuvieron que venir a ayudarnos de Paradela y de Salime: vinieron los del Menor y los del Puente de Salime; algunas de las chicas ya son mozas, y todas se han interesado por ti; también para la vendimia, José y Malio dejaron el trabajo de carpinteros y, gracias a ellos, la recolección finalizó a tiempo y en su punto. Este año, tus sobrinos también ayudaron pisando las uvas.

La prima Leonor de Paradela anda tonteando con un chico de la casa de Pedro de Cabanela, que no nos gusta, pues recordarás, de cuando íbamos a los roxóes a casa del Caseirón, que se comentaba las palizas que se daban mutuamente los padres; él a ella, cuando la bebida aún le permitía controlar sus fuerzas; y ella a él, cuando no las controlaba; y estas cosas, ya se sabe…, primero se ven y luego… Los tíos están muy preocupados.

Y continuando con Cabanela, sabrás que los hijos mayores de José, el amigo de tu padre, ya están todos en Montevideo; en casa solo quedan los pequeños, Luciano y María Ana. Que sepamos, Francisco trabaja con los hermanos del Meirazo de Vilabolle, los Villarmarzo, pues según cuenta Secundino, el que se vino para cuidar a sus padres, los negocios les están yendo muy bien, y ya pueden colocar a muchos de los jóvenes que van de aquí.

Bueno, hijo, no quiero llenarte la cabeza con cosas, pues tu tía nos tiene al tanto de todo lo que haces, y lo bien considerado que estás ahora en ese nuevo hotel.

Te mando muchos recuerdos de todos y un abrazo muy fuerte de tu madre, que te quiere.

Inés.


CARTAS EN SANFELIZ MEMORIA SIN IRA

(Pag.120) Madre,

el 18 de julio se quebró la libertad, saltando en llamas la voluntad del voto que, democráticamente, iba a regir el destino de España y de los españoles que queríamos progresar en paz. Hoy nos separan hoces de fuego y metralla, guiadas sin compasión, sobre inocentes gargantas, sobre cuerpos imberbes, sobre pieles marcadas al crisol de la intemperie del labriego, sobre sueños incumplidos, sobre esperanzas truncadas, sobre vidas y haciendas, sobre justos e injustos, sobre todas las ideas… Pero disculpe, no quería expresarme con palabras de poeta, que sé que a usted le gustan tanto, desde que le regalé los versos de Federico García Lorca, en realidad se los regaló Mariano Acín, que fue quien me los dio, pero el silencio y la soledad de la trinchera, cuando todo está acallado, da mucho para pensar. No quiero que se preocupe por mí, pues casi todo el tiempo lo pasé haciendo fortificaciones y, por mi profesión, haciendo bunkers, que aquí llamamos casamatas. Mañana parto para la zona de Arriondas, donde todavía no hay frente de guerra, también para hacer fortificaciones. Si recibe esta carta será porque Firme se la hará llegar, por lo que ya sabrá por él que también se encuentra bien. Y para finalizar, quiero decirle que no estamos equivocados en nuestras ideas, y que no me arrepiento de la lucha que inicié hace tanto tiempo, especialmente alentada por usted, ante la incomprensión de padre. Pero, por la experiencia de casi un año de guerra que llevamos, sé que las consecuencias que todos pagamos no son a causa de las ideas sino de la interpretación que de ellas hacemos los hombres, desatando lo que de malo cada uno llevamos dentro. Por tanto, les ruego, a usted y a todos, que no se expongan a la ira y a los odios de los que ahora mandan, por defenderme a mí. Contra padre nada tienen, y Firme fue reclutado obligatoriamente. Si esto acaba, nada sabrán de mí, al menos por un tiempo, para que no se vean implicados. Cuiden mucho de Marce y los nenos, ellos son los que más lo necesitan. Y, por último, quiero que le haga saber a Ariana que la tengo presente en todo momento, que la quiero y que nuestra promesa se hará realidad algún día.

Este su hijo que los quiere y los recuerda a todos.


(Pag.224) “Remite:

Nuel Sanfelíz

1ªAlta C.19 El Coto –Gijón

Para:

Manuel Sanfelíz Jardón

San Feliz– Grandas de Salime

Asturias

Gijón, 12 de noviembre de 1.940

Mis queridos padres: Espero que al recibo de estas dos letras se encuentren buenos, yo bien a Dios g.

Padre, hoy recibí su carta y en ella me entero de que están todos buenos. De lo que me dice, si recibí el giro, ya le contesté en otra tarjeta con el remite aquel, pues las cartas las recibo todas, pero los giros de no hacerlos con el remite de esta, pues los hacen a nombre de la tía de José del Ferreiro, que ella me los viene a entregar aquí en el rastrillo. Un día de estos de atrás vino a dejarle a él 10 pesetas y me dejó a mí 5 pesetas también. De lo que me dicen de Fermín, le escribí una tarjeta la semana pasada; probablemente tenga carta de él pronto. Me dirá si hubo buena cosecha de maíz y vino.[1] De lo que me dice de que trabaja todo cuanto puede, yo aquí las cosas las veo bastante oscuras porque estos trabajos van con rapidez, así que no puede demorarse mucho porque puede ser demasiado tarde. [2]

Recuerdos para todos. Un fuerte abrazo para mi madre, un abrazo para Marce y para la nena y los nenos, y para usted un fuerte abrazo de su hijo que verle desea.

(Firma)

Recuerdos para José y Juvita y sus hijos y para todos los que pregunten por mí.”


(Pag. 228) Remite: Nuel Sanfelíz

Barracón 2 – La Corchuela

Dos Hermanas-Sevilla

1 de diciembre de 1941

Ariana López

Cabanela-Pesoz

Asturias

Después de mucho tiempo, aquel 18 de julio de 1936 en que celebrábamos Santa Marina en Vilarmarzo queda ya tan lejano y desde entonces han pasado tantas cosas, espero que al recibo de esta te encuentres bien, lo mismo que toda la familia.

Cuando he podido, a través de cartas a mi madre, te he hecho llegar mi recuerdo hacia ti, que en todas las circunstancias ha permanecido inquebrantable respetando la promesa que nos hicimos.

Desde entonces que tenías 18 años ya han pasado cinco años, y hoy tú con 24 y yo con 37 estamos separados no solo por la distancia sino también por la edad, algo que yo comprendo puede ser un impedimento para nuestro compromiso, pues mi condena asciende a quince años de reclusión y aunque aquí, en el campo en que me encuentro, puedo redimir pena por el trabajo, comprendo que para ti los años y todo el tiempo por delante para mi liberación puede ser un gran inconveniente.

De todas las formas no quiero que interpretes esta carta como un intento de romper nuestro compromiso, pues mis sentimientos hacia ti siguen siendo los mismos, pero soy consciente de las grandes dificultades que se nos presentan.

Por tanto, debes saber que tienes libertad para tomar la decisión que estimes más oportuna, y si es que ha de ser que rompamos nuestro compromiso, sé que le darás una gran alegría a tu padre. Dile de mi parte que no le guardo ningún rencor por no aceptar nuestro noviazgo, pues nuestras posiciones tan opuestas en su momento me hacen entenderlo.

Dales muchos recuerdos a tus hermanos que ya sé que están licenciados y acabaron la guerra sin ningún contratiempo.

Y, por último, a Dios gracias, quiero decirte que me encuentro bien, trabajando aquí en lo que me gusta como cocinero, y como muestra de ello te envío esta fotografía que saqué en medio del campo andaluz. Tuyo siempre. Nuel.


[1] Se trataba de una clave.

[2] También hablaba en clave, haciendo referencia a que le podía ocurrir algo grave.

miércoles, 13 de octubre de 2021

SERIE SANFELIZ (Tres novelas que narran la vida de emigrante, miliciano y fugado de Sanfelíz)


 

SERIE SANFELIZ


Es una trilogía basada en la vida de Nuel Sanfelíz, un joven nacido en el occidente asturiano, en el caserío del mismo nombre, que emigra en 1919, con dieciséis años, para Centro América.



LA PRIMERA NOVELA, SANFELIZ EL CAMINAR DEL EMIGRANTE, nos muestra la cara de una emigración diferente a la del “indiano” que hizo fortuna: la de los “reclamados” que no la hicieron, pero que sí contribuyeron a que otros la hiciesen. Es la historia de los emigrantes que consumieron y consumen su existencia en la añoranza del regreso que nunca hacen por miedo a ser juzgados de fracasados.

En 1920, desde una aldea del suroccidente de Asturias, un adolescente de dieciséis años es “emigrado” a Centro América para seguir la estela de su tío, que había hecho fortuna. Su carácter y personalidad “libres”, le llevan a una serie de aventuras hasta la repatriación.

De nuevo es “emigrado” a América, en esta ocasión para evitarle el llamamiento a filas con destino a la guerra del Norte de África.  En Argentina se inicia en el sindicalismo y la política, cuya experiencia le sirve, a su regreso, para participar activamente en la vida política y democrática de su municipio, hasta que estalla la guerra civil.



LA SEGUNDA NOVELA, SANFELIZ MEMORIA SIN IRA, da comienzo cuando Nuel se ve inmerso en el estallido de la guerra civil en España y en la lucha fratricida entre compatriotas, con la incorporación al banco republicano como miliciano, teniendo la vida pendiente de un hilo en los distintos frentes, y a punto de perderla en cal viva en un pozo en Teverga tras fugarse de la cárcel de El Palacio de Entrago; más tarde,  la huida por los montes y tres años de fugado (“maqui”) en su Grandas natal, siendo posteriormente capturado y condenado…

Estos y muchos otros ingredientes, son el sustento sobre el que se vertebra la historia de SANFELIZ, una historia real, salpimentada con la ficción necesaria para que los hechos ajustados a la realidad histórica en que ocurrieron puedan llegar al lector redactados coherente y verazmente. Tal y como se dice en la sinopsis de la primera novela: no es una novela histórica, sino una biografía novelada, que tiene lugar en un periodo histórico del siglo XX, donde los hechos esenciales han sido realidad vivida por su protagonista, y la conexión de estos ficción necesaria, donde los sentimientos y el amor tienen un lugar preferente.

Todo parte del día 18 de julio de 1936 en la fiesta de Santa Marina, cuando Nuel y Ariana sellan su noviazgo con un compromiso de matrimonio que la guerra civil la cual daba comienzo ese mismo día,  lo convierte en una promesa incierta. Nada diferente a tantas historias de vida truncadas por la guerra desde el oriente al occidente de Asturias, que es el escenario de esta novela que relata la vida de SANFELIZ a lo largo de los 15 meses que dura el conflicto en Asturias y de los primeros años de posguerra, poniendo punto y final a esta segunda parte el día 25 de agosto de 1955, una fecha señalada para Grandas de Salime.

SANFELIZ MEMORIA SIN IRA, no pretende juzgar a nadie ni siquiera a ese periodo de nuestra historia, que es más para olvidar que para recordar, y en todo caso es a los historiadores a quien corresponde el análisis. Esos años de guerra y posguerra aparecen en la novela como el periodo histórico que da soporte a la trama, siendo el lector quien deba juzgar los hechos. 

Y puesto que en el inicio se habla de SANFELIZ como una trilogía, faltaría una tercera novela, en muy avanzado grado de gestación, que el autor tiene la pretensión de que pueda ser editada a principios del próximo año.

Nota: la edición y distribución de las dos novelas se hace por medio de KDP, la editora de AMAZON, y puntualmente podrá estar presente en lagunas librerías físicas de determinadas ciudades.


La tercera novela, SANFELIZ UNA VIDA POR LA LIBERTAD, acompaña al protagonista de la serie en su último viaje y recoge los afanes del adolescente, del joven y del adulto, reflejados en su hijo, que fructificaron en una España democrática, con sus luces y sombras, la España por la que varias generaciones se sacrificaron hasta ver cumplidas todas sus aspiraciones en las vidas de sus descendientes: hijos, nietos y bisnietos, es decir la España de hoy.

También es protagonista en la novela un municipio y una comarca de la zona rural asturiana más occidental, Grandas de Salime; lo es asimismo otro municipio de la comarca central de Asturias, Avilés; y de nuevo vuelve a serlo la emigración a Sudamérica.

Con esta tercera novela, que no es un final sino una continuidad de vidas y esperanzas, de lucha y supervivencia en una España de contrastes en busca de su destino, se pone fin a la trilogía SANFELIZ.

ESCENARIOS DE SANFELIZ MEMORIA SIN IRA